jueves, 24 de julio de 2014


Hola! ya estoy por aquí, y es que separarme un segundo de algo que no funcione con internet me cuesta la vida.
Hoy os hablo de un lugar estupendo en Estepona, la Escollera. Los  veraneantes y no veraneantes acuden en masa como la peregrinación a la meca. Está dentro del puerto pesquero de Estepona, y es un sitio de pescao, claro.  Es un local a lo lecorbusier, sin tonterías. Un cubo blanco en mitad del puerto. Tiene una barra en la parte delantera y terraza comedor en la trasera. Hay que ir bastante pronto, porque se forman largas colas para comer. Pero merece la pena esperar, además va rápido. Tan rápido como sus camareros. Mientras esperas estás viendo la vitrina del pescado de una frescura y un brillo que te puedes mirar en ellos. Parece que los pescados te van a decir "guapaa" con voz del langostino rodolfo, ese que salía en los anuncios. Ya os digo, recién sacados del mar. Alguna vez he visto a alguien dándole su teléfono a un boquerón, pero aparté la vista rápidamente.
Una vez que estéis dentro, una ráfagas de negro y blanco te atenderán con simpatía y eficiencia. Todo el pescaito frito está buenísimo y es imprescindible pedir ensalada de pulpo. Se me hace la boca agua nada más de pensarlo. El choco a la plancha está muy bueno también. En fin, hay una carta muy variada de pescado, y todo está rico. El sitio además es de lo más alegre. Bueno, esto tiene matizaciones, porque ya sabéis el ruido que se puede generar en un chiringuito. Ni energía eólica ni solar, tendrían que estudiar la energía que sale del ruido en un chiringuito en verano. Pero aún así, es alegre. También hay muchos guiris con lo que se compensan los decibelios considerablemente. El ying y el yang. Lo único malo de este sitio es que se produce el efecto "Aliens comiendo Aliens" y es que todo está tan bueno que engulles y te ves arrancando la cabeza de la gamba como si una cabeza de una granada explosiva fuese. Cuidado, no vayáis a tirar el cuerpo de la gamba a la mesa del al lado en el fulgor de la batalla. La batalla de comer pescaito más rápido que nadie. Este fenómeno se produce sobre todo con los crustáceos, pero se puede aplicar a esto.
Pues si, si venís por la zona la recomiendo. Es un cláisco. Puedes aparcar dentro del puerto, le dices al hombre que vas a la escollera y te dejan aparcar un rato. Son conscientes de que todo el mundo" está en su derecho" de comer ahí. Es como el desayuno en España. Tu llegas a cualquier sitio, un hospital con un familiar a punto de operar a corazón abierto o un juicio penal fijado a una hora, pero dices que estás "con un café bebío" y te dicen : anda, corre. Ya operaremos más tarde. Es un derecho casi constitucional.

Dirección: Puerto Pesquero, Estepona. No en el puerto deportivo, que está justo al lado.
Lugar que sólo conoces tú: En el momento en el que le das la contraseña al de la barra de acceso al puerto parece que sólo conoces tú, pero te das cuenta de que hay mucha gente que se la sabe.
Precios: Populares, lo normal en estos sitios.
Servicio: Excelente. He visto a gente pedir autógrafos a los camareros.

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